domingo, 8 de diciembre de 2013

Diciembre, tardes de naipes

Que mejor plan que quedar con las amigas para echar unas manitas de cartas. A mi personalmente me encantan todos los juegos de naipes. Desde que era muy pequeña, en mi casa siempre había costumbre de jugar a las cartas. Desde juegos tan sencillos como el reloj, que jugábamos todas las noches durante las vacaciones de navidad, hasta los más complicados como eran la canasta o el pinacle.
También nuestro padre nos enseñaba juegos de casino como la ruleta, el bacarrat, el poker y el black jack.
¡Qué recuerdos!
Subían los vecinos del primero (los Grábalos) y pasaban los del segundo derecha (los Fuentes Cía).
Jugabamos a peseta y nos hacía mucha ilusión. Recuerdo que colgábamos un pañuelo en la pared para el perdedor de la noche; así podía limpiarse las lágrimas. Jajaja! Le gritábamos todos: al pañueeeelo! al pañúeeeelo!
Qué tiempos aquellos......
Bueno, ahora yo sigo con mis solitarios, mis partiditas y mis cocinitas.




                                                       Un ejercicio de bridge


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